Técnicas de producción, elaboración y conservación
● Técnicas de marketing social y de consumo
● Posibilidades de comunicación y transporte
● Actitud hacia los alimentos
● Imagen corporal que responda a los cánones estéticos de moda
● Código culinario que prescribe formas de preparación y consumo
● Prohibiciones, tabúes y mitos
● Disponibilidad de recursos: dinero, tiempo, habilidad personal
● Factores no racionales en la elección
Las personas acceden a un universo sensorial, antes de conocer el valor nutritivo de los alimentos, en el que se han desarrollado determinados patrones culturales alimentarios y esto condiciona sus hábitos. Afortunadamente las prácticas alimentarias son dinámicas y suelen cambiar en la medida en que las gentes se ven obligadas a modificar sus estilos de vida
El patrimonio cultural alimentario se obtiene, desde el nacimiento, en un lugar dado y en relación con una sociedad concreta pero los comportamientos alimentarios se mueven en un marco de referencia beneficiándose del patrimonio biológico y cultural y, por supuesto, sometidos a presiones externas.